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Cuenca del Arroyo La Catarata

Durante los mediodías soleados de diciembre
el sol pega en la curva cavada en la roca desde
donde se despeña la Catarata, coronando el Salto de Luz

El Arroyo La Catarata

Bitácora: No arremangarnos como si no tuviésemos brazos

Este tributario que compromete directamente al valle Central de El Hoyo y particularmente al espacio en que está instalada la actual Planta Urbana de la localidad, es un torrente peligroso, afecto a los eventos repentinos, que ha merecido que nos concentráramos en sus particularidades para comprenderle más profundamente, debido a que una creciente cantidad de personas se está estableciendo en su área final de influencia sin conciencia de la Bestia Feroz que está a su espalda.



A partir de diversas observaciones del arroyo La Catarata, y de su reciente destrucción del puente del callejón de Paladino, dentro del casco urbano de El Hoyo, durante una crecida repentina en otoño de 2oo6, hemos decidido generar un pequeño estudio de su cuenca. Se trata de un bello y pequeño torrente durante los períodos secos, con una calidad de aguas extraordinaria debido a lo cerrada y aislada del resto del territorio en que está situada su breve cuenca, rodeada enteramente por el curvo Cordón Piltriquitrón,  transversal a los vientos predominantes.

Sin embargo, durante los períodos húmedos y ante fuertes precipitaciones, por la escasa distancia de recorrido, por sus escarpadas pendientes iniciales, por la diversidad de erosiones y arrastres que en ocasiones obstruyen el cauce en altitud, generando reservas provisorias, evidenciados en la violencia manifiesta en sus depósitos coluviales bajo el salto y los correspondientes sifones de acarreos masivos que ocurren sobre el valle bajo al romperse las obstrucciones que alojan esos breves lagos antes del salto, inducen a pensar que se trata realmente de una bestia feroz. En cualquiera de los casos, sea que se produzca una obstrucción al borde del salto o que se produzca incluso mucho antes, aguas arriba, la rotura de esos diques naturales provisorios puede tener consecuencias catastróficas en el tramo final sobre el valle bajo.

Durante intensas precipitaciónes, las aguas descienden por laderas escarpadas en regueros y torrentes. Al cruzar los bosques con caudales superiores a los usuales, arrastra troncos, palos, ramerío y materiales finos, compuestos que fácilmente pueden generar diques en las secciones más angostas de la curva vega central de altitud del arroyo La Catarata, que captura toda la tributación de las pendientes que la circundan, y que tiene de menor pendiente. 

Ascendiendo al tramo alto de la cuenca, y observando desde un alto pudimos advertir lo menos tres sitios de angostamiento donde es posible que se produzcan obstrucciones. Habrá que recorrer concienzudamente todo el cauce para verificar si es así o si existen más posibilidades.

Hemos estimado que la tasa de concentración de aguas de los tributarios superiores sobre la vega principal del tramo superior del arroyo La Catarata ronda entre las 2 y las 4 horas. Esto significa que es un arroyo Bastante repentino, cuya reacción puede ser diversa, y como dijeramos arriba, capaz de albergar sendas reservas provisorias consecuencia de probables obstrucciones. La violenta eyecta de materiales y fluido a gran presión consecuencia de la ruptura de esos diques naturales puede ser una de sus reacciones, bastante usuales en un pasado no tan remoto.

Si bien el valle central tiene una sensible dinámica de hundimiento por tratarse de una maya formada por depósitos intercalados sobre un blando paleolecho lacustre, podemos claramente notar en el relieve la leve panza que conforma el cono de deyección final de este arroyo viajando por el valle hacia el salto por el callejón Benavente.

La curiosa belleza del salto nos induce a preguntarnos...


Creimos anteriormente, durante la primer fase de este estudio, que el area erosiva del arroyo La Catarata era menor. No imaginamos que se tratara de un cono de deyección de semejante amplitud. Pero a partir del reciente desmoronamiento de un sector de un canal tras el barrio Cume Hué, donde se aprecia claramente una calicata, pudimos confirmar sobre el pelo de agua en tiempo del pasado prolongado estiaje - fines de julio de 2oo7 - que existen lo menos siete horizontes o estratos de acarreos masivos de gravas finas y arenas ( de entre 10 y 15 cm. de espesor) intercalados por respectivos mantos de arcilla de menor espesor (5 a 10 cm.). Esos horizontes de acarreos de roca meteorizada, rodados chicos y arenas, desde el más profundo hasta el más superficial, bajo el manto de humus actual, todos, hasta el más profundo visible,  tienen cantidad trocitos de madera no todavía turbificada, lo que nos induce a suponer que se trata de eventos de tiempo histórico, ni proto, ni prehistóricos, y en este caso, por la granulometría visible, representa las estribaciones mas lejanas de acarreos masivos del cambiante paleocauce del Arroyo la Catarata. 

Relieve

Cubierta Vegetal


A simple observación de la cuenca del arroyo La Catarata encontramos dos tramos bien diferenciados separados por el salto:

  1. El tramo superior de atrapamiento y conducción de aguas desde escarpadas pendientes, EFLUENTE del relieve del entorno, puede dividirse en dos subtramos, el tramo Alto A, aquel que concentra torrentes tributarios y regueros sobre una vega longitudinal de menor pendiente rodeada de escarpadas laderas y más abajo de profusos bosques, con lo menos tres angostamientos sucesivos donde pueden generarse obstrucciones por acarreos y embalsarse breves lagos, dadas las condiciones meteorológicas y erosivas coincidentes; y el tramo B del cañadón, de escarpada pendiente sobre la roca labrada, que desemboca en el salto.
  2. El tramo Inferior o de emisión de aguas sobre el valle bajo, INFLUENTE del entorno.

Cabe destacar que en una observación más profunda se pueden diferenciar los siguientes tramos:

Categoría de Pendientes



Observando el rectángulo proporcional de la Categoría de Pendientes del Arroyo La Catarata y comparándolo con el rectángulo proporcional del ejido de El Hoyo, a simple vista podemos inferir la mucho mayor velocidad de concentración de aguas que tiene esta cuenca respecto del entorno circundante, lo que nos induce señalar y resaltar estos aspectos ante la comunidad residente, para que tome conciencia de la situación y de la amenaza, contribuyendo concretamente a que el valle bajo no sea llenado por un gran poblado, a los pies de semejante peligro potencial.