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De todos los efluentes, TODOS LOS EFLUENTES

DESEMBOCAN EN LA LAGUNA DE SALAMÍN
Toda la Materia Fecal de El Hoyo termina desembocando en la Laguna de Salamín. 
Como se puede apreciar con claridad, todas las flechas apuntan hacia la laguna de Salamín. 
La flecha más grande en el Mallín señala hacia su emisario.

Si bien tenemos conocimiento de que se está en plena obra de la nueva planta depuradora de El Hoyo de la cual, al enterarme de sus exagerados costos, ni siquiera me quise acercar a mirar. Porque la exageración siempre rompe la virtud. Por lo tanto, lo que se realice, seguramente no será virtuoso.
En la actualidad y desde hace décdadas, este caño vierte constantemente los efluentes la materia fecal no tratada de parte del poblado de El Hoyo al Arroyo La Catarata. Cauce que luego de atravesar parte del Mallín Turbífero, desemboca en la Laguna de Salamín (o de los Buenos Pastos). Los efluentes no tratados simplemente pasa por la ¨planta depuradora tipo propiedad horizonta¨ donde se reconcentran en un fabuloso caldo de cultivo pleno de cyanobacteria y de cuanta bacteria humana imaginable, edificación que se observa algo más atrás y termina vertiendo sobre el cauce del arroyo La Catarata al costado del predio de la Fiesta de la Fruta Fina, antes de ingresar al Mallín Turbífero. Mejor que ni intente explicar el intrincado y contradictorio recorrido de los efluentes antes de llegar a dicha planta que deben recorrer el doble de distancia por falta de alcantarilla directa desde el otro lado de la ruta 40 para terminar siendo bombeados de modo que puedan alcanzar el nivel de la planta propiedad horizontal mendionada donde nada se depura y nadan y se insolan las bacterias.  Esto ocurre desde hace dos décadas lo que nos indica la intensa preocupación y del enorme esfuerzo político de tener que manejar este territorio en bicicleta o a caballo, con un cuadernito y un lápiz N° 2, goma y sacapuntas, razón por la cual, no pudieron hasta la fecha, solucionar el problemita, Imagine Ud. durante los estiajes, el colchon de corcho que esta materia fecal termina formando en la toma del emisario de la laguna, que, diqueado por profusos sauzales, acumula dicha espuma acorchada que finalmente es lavada aguas abajo cuando llegan las crecidas y las nuevas mixis. 
En el valle de El Hoyo crecemos y crecemos sin límite ni contención ni orientación. No advertimos que tiene límite, que no es infinito como nuestros afanes, que incluso a veces, van más allá de todo lo posible.
Los NyC - por Nacidos y Criados y hoy, NYC por New York City Inmobiliaria -  lotean y lotean sus chacras persiguiendo millones, sin tener instalados los servicios adecuados. 
Algunos pocos desubicados e ingenuos que valoran la tierra como Hábitat ven con asombro como prevalece la Tendencia a valorar la tierra sólo como Mercancía. 
Ocurre constantemente y en base a arreglos y compromisos entre compradores y vendedores, en muchos casos fuera del conocimiento municipal.
El resultado es que el valle de El Hoyo, que abarca aprox. 3800 hectáreas va a terminar cubierto de barrios y poblados. 
Desde nuestra perspectiva, los Umbrales de Sustentabilidad del Valle han sido traspuestos entre fines de 2008 y comienzos de 2009 - según lo señala nuestro Modelo de Colapso, por lo que resulta imposible establecer algún modo de Planificación Sensata o Plan Territorial Oportuno y, lo único que podrá realizarse en adelante, será Planificar Restauraciones a los Creciente Daños Causados por la Acelerada e Incontenible Tendencia Urbanizante AITU. 
Debido al sentido de escurrido de el contexto y a la actividad ¨influente¨ del río Epuyén, principal cauce que discurre por el valle curvo tanto encausando como aportando anegamiento, con el agregado de la carga nutriente y contaminante de los efluentes del poblado creciente de Epuyén, aguas arriba, es esperable que seamos testigos del veloz y severo empobrecimiento de sus aguas.
Advirtamos en los mapas que siguen que el río Epuyén tiene un estado aún medianamente saludable hasta antes de recibir las aguas que aporta el Mallín Turbífero, recipiendario del arroyo la Catarata, aguas que le infestan de bacterias humanas a partir de ese tramo, donde la laguna de Salamín, termina resultando como colectora final, para emitirla a través de su canal benavente, al pié de la loma - morena lateral -  que separa el paraje el Sausal del paraje El Desemboke.



Remando dentro de la laguna durante las alzas con gran transparencia de aguas fácilmente se observa el tipo de agua que ingresa a la laguna por cada tributario con su característica carga que queda depositada y adherida en la profusa vegetación de plantas macrófitas que pueblan el bentos de la laguna. Así, por un lado, vemos a las plantas teñidas de rojo de aguas procedentes del mallín, desde el oeste, cargada de óxido férrico y protozoaria teñida de naranja y por otro lado las pegajosa suciedad que va adhiriéndose a las plantas a mediad entramos a las zonas de influencia hidrodinámica del tirante del catarata, que ingresa en su cauce principal, hacia el Noreste de la laguna.